Historia

Universidad de las Fuerzas Armadas ESPE

Al abrir el telón de la historia de la universidad ecuatoriana, es importante eliminar la idea de que estamos esperando algo etéreo, supra-natural o el fetiche de lo intelectual.  Claro que en tiempos de la colonia, incluso hasta inicios del siglo XX, la universidad era la burbuja de las élites aristocráticas o el “foco de la perversión de las más sanas doctrinas”, según el ojo crítico de García Moreno, cuyo juicio de valor ponía de manifiesto que la universidad “fomentaba la pereza y las carreras inútiles: jurisprudencia, medicina y teología”.  (Malo: 1984,27).

La crítica de aquel presidente logró orientar a los jóvenes de su tiempo a optar por otras carreras vinculadas con las ciencias exactas. Esto fue posible a partir de 1869 con la presencia de un grupo de sacerdotes jesuitas alemanes, quienes dejaron su legado académico en favor de las carreras de aplicación técnica: la fundación de la Escuela Politécnica Nacional, la instalación del Observatorio Astronómico y un estudio profundo de la geología y geografía de nuestro país. Quedó en evidencia, entonces, que la universidad ecuatoriana de fines del siglo XIX supo combinar el rumbo social y humanista con el técnico y científico.

Con el paso al siglo XX, nada nuevo titilaba en el panorama universitario nacional. Hasta cuando llegamos al gobierno de José Luis Tamayo, período en el cual se produjeron ciertas innovaciones trascendentales, especialmente en el campo militar, con el arribo de la Misión Militar italiana. Su vasta experiencia en las ciencias de la guerra consiguió materializar la organización de varios cursos y el establecimiento de institutos de formación técnico-militar; entre estos, la Escuela de Oficiales Ingenieros.

Al retornar la mirada a 1922, año en el que nació nuestra Universidad de las Fuerzas Armadas – ESPE, vemos que se inauguró bajo el amparo del Ejército ecuatoriano y la dirección técnica de dos oficiales italianos. Despuntó un 16 de junio, pero con un desafío que no fue escrito a su tiempo: brillar con luz propia.

El nombre de ESPE cambió al de Universidad de las Fuerzas Armadas – ESPE a partir del día miércoles   26 de junio de 2013, fecha en la que el Consejo de Educación Superior (CES) aprobó definitivamente los nuevos estatutos de nuestra universidad.

La esencia de todo este proceso fue la fusión de los  tres centros de educación superior pertenecientes a las Fuerzas Armadas ecuatorianas: la Escuela Politécnica del Ejército; la Universidad Naval Comandante Rafael Morán Valverde (UNINAV), creada como universidad particular en el año 2006, con sede en el cantón Salinas; y el Instituto Tecnológico Superior Aeronáutico (ITSA), fundado en 1999, con sede en Latacunga.

 

Miradas de hoy hacia el mañana

Luego de 92 años de trayectoria académica, el país reconoce su aporte a través del trabajo exitoso de sus egresados en los diversos campos derivados de las ciencias exactas, militares y sociales. De los veinte y cuatro alumnos que inauguraron el Curso Especial de Oficiales Ingenieros, en junio de 1922, hoy en día la universidad abarca una población estudiantil que supera los veinte mil estudiantes en sus diversas carreras y modalidades. Alrededor de este vértice estudiantil gira otro grupo que va tejiendo el soporte del sistema académico, es el grupo constituido por el personal administrativo. A este grupo se le debe la gestión, el orden y la estética de nuestra casa de estudios superiores.

Con toda la historia recorrida en estas páginas, nuestra universidad sigue asumiendo el reto de todo centro de educación superior: la formación de profesionales; he aquí el desafío de entregar a las Fuerzas Armadas y al país profesionales con excelencia, profesionales con calidad, profesionales que brillen con luz propia.

Dr. Kléver Antonio Bravo